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2 de agosto de 2008

Nueva York

Álbum en "Mis Fotos" de Picasa (link de la derecha).


 Visita relámpago a Manhatan. Nuevo encuentro yankee con Isa, saludos a ICEX allí destinados, invasión del estudio de Javaloys (gracias, Marta!) y la ciudad a nuestros pies. La Gran Ciudad; esa gran manzana con su gran parque, sus grandes edificios, sus centelleantes letreros, sus inagotables museos, sus infinitas tiendas, sus mil y un posibilidades, sus... NEW YORK!!





Paseamos por sus barrios "castizos" del Village, el Soho, Little Italy, Chinatown (que al paso q van fagozitarán el resto...); salimos de marcha por Willembourg (o parecido) en Brooklyn; Paseamos por Central Park, 5ª avenida, Rockefeller Center, Broadway; Visité el MoMA, pasé por la ONU, subimos al Chrisler, recorrimos Wall Street, nos pasamos por el puente de Brooklyn y su vecino Pier 17, navegamos junto a la Estatua (qué pequeña resulta en la realidad!)...; vimos "El Apartamento" en el cine de verano de Bryan Park y disfrutamos de un concierto de Jazz en el West Village. Laaaaaaaa leche!


Tenía un recuerdo de hace 15 años, pero ciertamente ahora le he encontrado ese encanto del que tanto se habla que tiene. Me pareció que es una ciudad inmensa, pero a la vez abarcable como para realizar recorridos muy "ricos" a pie; una ciudad esencia de EEUU por lo que a consumismo, ocio y ritmo de vida se refiere, pero europea a un tiempo en su sociabilidad; una ciudad paradigma de lo cosmopolita y que sin embargo encuentro muy "cuca" y cercana. Y una especie de "encuentro del mundo" por eso mismo, porque cualquiera se siente tan fuera como dentro, ves a gente de todos los colores y sabores en su salsa. Aunque no dejó de chocarme la cantidad de españoles que se veían. No sé si turistas o expatriados, pero me llamó la atención. Si a eso le sumas que en todos los servicios hay algún hispano (por no decir todos) y que muchos carteles los rotulan también en castellano, creo que podría visitarlo Paco Mtnez Soria sin miedo a perderse, je, je.

Y mañana llega la cuadri. A turistear Irán! Que no es lo mismo, pero que tiene su encanto (sobre todo como turista ;-)).

13 de junio de 2008

EEUU 3: Los Ángeles

¡Qué jodía la Isa! Con su villita en un barrio chulo, con su descapotable, trabajando junto a Beverly Hills, con playas enormes en la misma ciudad, con otras más vírgenes a poca distancia, con mil y una tiendas y ofertas culturales y de ocio…

Pos será que me lo había pintado no tan bien Isa o que vengo de otro mundo que raya en lo opuesto, pero LA me gustó mucho. Varias ciudades en una, tiene un poco de todo, desde rascacielos en el Downtown hasta un paseo marítimo muy extenso y bonito que discurre por la zona más elegante y estilosa de Santa Mónica y por la zona más “underground” y “Camdemtowniana playera” de Venice; en ambos casos de cara a un amplio paseo con espacios deportivos y con amplios arenales en donde se rodó la mítica serie de “Los Vigilantes” (Las vigilantes para algunos, g, g). Todo ello entremezclado entre infinitos barrios de casas y villas bajas que le otorgan a esta ciudad el título de la más extensa del mundo. Y es que más allá de 2-3 puntos concretos me llamó especialmente la atención que vayas donde vayas no se ven edificios de más de 3 alturas (lo normal son 1-2). Ya fuese Beverly Hills, Sunset Boulevard, o recintos comerciales, la impresión era espaciosa por cuanto que las calles son anchas y las casas bajas. Si a eso le sumas el buen tiempo del que gocé, lo cierto es que a pesar de que las distancias obligan a desplazarse en coche de uno a otro punto, disfruté mucho paseando mientras Isa cumplía con su horario de oficina (eché de menos a Rufus, seguro que le habría encantado, g, g) - obviamente no visité sino los barrios turísticos de la ciudad, ya que según parece LA es una de las más peligrosas de EEUU si nos atenemos al número de homicidios, etc.

Visité Hollywood, Sta Mónica, Venice, Sunset Blvd., un garito muy cool de famosillos en el Downtown, fui al cine por primera vez en 7 meses, de fiestecilla a la casa de uno de su cuadrilla española… incluso a la ópera! Además, también estuvimos en una de las playas de la zona de Malibú, que es la línea costera que continúa hacia el norte de la ciudad. La playa estupenda, chabolones junto a la playa y rincones muy bonitos y apartados en la zona de “Matador”. Eso sí, el agua muuuy fría, estilo Galicia si no más.

En conjunto, el aroma en LA es muy “American way of life”, aunque también muy internacional, por el hecho de que está plagado de latinoamericanos y de otros muchos puntos del planeta. Es una ciudad que ofrece muchas posibilidades. Casi todas, con “tip”, eso sí, pero siempre en una atmósfera placentera, con sus palmeras bordeando las avenidas, descapotables, tiendas para todos los bolsillos…

Sea como fuere, ya me despedí de los EEUU rumbo de vuelta a Teherán. Gran viaje, sin duda; ahora estoy de nuevo en O.M., aunque con la vista puesta en la próxima visita a casa…

12 de junio de 2008

EEUU 2: Las Vegas

Meca mundial del juego, Las Vegas ha sido tantas veces retratada en el cine y la televisión que a todo el mundo nos evoca algo. Yo tenía una puzzle de imágenes en la cabeza que abarcaba desde los Elvis en el salpicadero y las bodas “fast fud” hasta las películas de mafiosos y las mesas de Black Jack rodeadas de tragaperras. Por supuesto, pasando por imágenes de voladuras de grandes edificios, veladas de boxeo, lujo y secuencias de Leaving Las Vegas, Showgirls, Oceans Eleven, Rain Man, etc. Sin olvidar que es uno de los destinos de marcha de Isa, claro.

Así que ahí iba. A ver qué hay de cierto. Cuánto de cartón y cuánto de piedra.

Por de pronto, el alojamiento a cuenta de la feria a la que acudía Isa era acorde a nuestro glamour, g, g. Una suite (es que no hay otra cosa en el centro de Las Vegas…) en una torre del MGM (la Metro, con su leoncito y todo), uno de los casinos más reputados del Strip de Las Vegas (calle central a cuyos costados se levantan todos los emporios del juego y el espectáculo). Bien. Muuuuy bien. Mientras Isa cubría la feria de joyas que se celebraba (mira que es que escoge unos sectores más chic…), yo me dediqué 2 mañanas a descansar y pulular por los distintos hoteles de la zona. Porque Las Vegas es eso. Hoteles. Ahora bien, ¿Qué hay dentro de los hoteles?

Vicio. Dinero flotando en el ambiente y mucho vicio. Es como un parque de atracciones del dólar. Los hoteles albergan las boutiques de los mejores diseñadores, los restaurantes de los mejores chefs (sucursales de su principal establecimiento), los mejores espectáculos de variedades y magia; así como espectáculos de viejos músicos o combates de boxeo; a pie de calle o en los sótanos siempre hay inmensos casinos con interminables máquinas tragaperras alternadas con mesas de juegos de cartas, ruletas y mesas de dados… los hoteles son además parques temáticos de alguna región: Egipto, París, Roma, Venecia, la América Colonial, NY… con techos simulando cielos despejados en el interior del hotel y alguna réplica bastante conseguida como la del Hotel Venecia y su Gran Canal y Piazza de San Marcos. Por otro lado, la avenida está atestada de hispanos repartiendo “flyers” de golfillas que dicen acudir en 20minutos a tu encuentro por un módico precio… como curiosidad, decir que mientras estás jugando las camareras “sexys” que circulan por las mesas y máquinas ofrecen bebidas gratuitas a los apostadores. Todo por la pasta, todo por el vicio.

En fin, también vimos la primigenia ciudad, el Downtown, que hoy es la zona “cutre”, el primer (o el último…) paso para hacer dinero en la ciudad; y fuimos a un espectáculo muy, muy bueno: Le Reve. Viene a ser una especie de “Cirque Du Soleil” pero representado en un teatro circular con un escenario con multiples plataformas que se transformaba en piscina en distintas fases y en la que se zambullían los bailarines tras realizar piruetas inverosímiles. La leche.

Las Vegas me gustó. Para estar 2 días, eso sí. Opino que esta “ciudad” no es otra cosa sino un motel de lujo al que ir cuando se va sin rumbo por la carretera. Para ir de fiesta, para desconectar. Tiene ciertas similitudes con Dubai, creo yo.

Como anécdota, decir que cuando tras el espectáculo nos acercamos a un Casino (nada menos que al del Palazzo…un hotel de lujo, vaya) con intención de echar unas manos de Black Jack, me sentí como el Pan de hogaza. De pueblo, pueblo. Claro, Isa, alentada por comentarios míos en los que le señalaba que me gusta el Poker y las cartas, debía pensar que iba a romper la banca con mis 50$... total que cuando pierdo 10 a la ruleta y me siento con el resto de mi fortuna a una mesa de Black Jack que indicaba un mínimo de 25$ (ingenuo de mí, pensaba que era el mínimo que cambiar o algo así)… “Quiero jugar” “Muy bien, cuánto le cambio?” “Tome 40” (cara de pena de la croupier – y de los ludópatas) “ Este… si quieres te cambio 25 por una ficha, pero no preferirías jugar en alguna mesa de 15$ para tener al menos 2 fichas?” (trato de mantener la compostura, percibo que Isa comienza a dudar que haya visto una carta fuera de correos…) “sí, claro. Tienes razón. Será mejor eso”… Joder! no creía que las 20 fichas que tenían los colegas eran de 25$ cada una. Y así en el resto de las XXX mesas de ese casino y de otros tantos del dichoso Strip. Me sentí como un adolescente que se presenta a las puertas de Arzak con 5€ preguntando por una comida “Sí, chaval, si quieres decir que has comido aquí, te servimos una ración de pan, pero casi mejor que te largues y te tomes un bocata en el Juantxo…” Pues eso. Con las orejas gachas. Claro que luego lo pensé, y digo yo, ¿No serán ellos los paletos? Jugarse (gastarse) semejante pastizal sentados como borregos destapando cartas… me alegro de no haberme sentado a su lado.

11 de junio de 2008

EEUU 1: San Francisco

La ciudad de las cuestas y los tranvías. La ciudad de la generación “Beat”. La ciudad de la Bahía con su Golden Gate y su Alcatraz. Una de las ciudades con mayor comunidad gay; la ciudad “hippie” americana, con los movimientos del “Flower Power” y las revueltas de la universidad de Berckley; la ciudad con el mayor barrio chino (en el extranjero…;)). Aquella que arrasó un terremoto en 1906. La misma que linda con los célebres valles vinícolas de Napa y Sonoma. Ahí, en mitad de la costa Oeste yankee, al norte de LA; cubierta de bruma marina muchos días al año que obliga a echar mano de la chaqueta “cantábrica”…

La primera visita de mi breve periplo estadounidense junto a Isa(aunque en el caso de la costa oeste lo de americano sí que es aplicable…) comenzó con un tour enológico por los valles que mayor fama le han granjeado al vino californiano. Bueno, realmente comenzó de buena mañana con el encuentro en el desayuno con Sara y Gonzalo! Ahí, del tirón, tras 6 horas de sueño después de cruzarme el polo norte, agujero de ozono inclusive. Asín que nos metimos en una excursión bucólica en la que nos explicaban la historia de la implantación vinícola en California y en esos valles, las características de su “terroir” y nos llevaron de cata a 4 bodegas representativas de aquellos parajes. Una ruta muy bien organizada, y como no podía ser menos tratándose de EEUU, muy bien vendida en Internet. Aunque a la hora de la verdad, las bodegas mostraban poquillo y aleccionaban menos; a falta de asociacionismo, al menos en La Rioja las visitas resultan más instructivas e interesantes. En cualquier caso, lo pasamos muy bien y nos dio una idea de las vastas extensiones del cauntrisaid americano; la vuelta en ferry por la bahía también merecía la pena!
Luego nos encontramos con el resto de la troupe mexicana, Olano y Patxi, con los que nos tomamos unas cuantas cervezas la noche del sábado en cervecerías con sabor añejo y con quienes recorrimos Haigh Ashbury el domingo. Qué gozada eso de juntarse con buena gente en lugares tan dispares!

En cuanto a San Francisco en sí misma, es una ciudad con sus 6 letras. Con sus grandes parques urbanos y su asfalto, su paseo marítimo abierto a la bahía, sus rascacielos céntricos, su barrio hippie, gay, chino, italiano, pijo y con tantos y tantos rincones en los que se te escapaba el dedo al botón: clic, clic… muy bonito. Además, el tiempo acompañó (frasquete pero despejado) y la gente me resultó muy simpática, perroflautas y “colgados” incluidos (deben de “residir” muchos por ofrecer mejores condiciones sociales que otras ciudades yankees). Todo lleno de cuestas, todo muy bien cuidado y muy pintoresco. Me gustó mucho.

Intentaré meter la II y III parte mña y pasado!

Como siempre, foticos en el enlace de “Mis Fotos” en la columna de la dcha.

4 de junio de 2008

Viaje a EEUU

Me fui por fin de viaje a los Estates! Sí, unos cuantos días al otro lado del mundo, a ver a Isa y a recorrer 3 ciudades emblemáticas de la costa oeste estadounidense...

Fueron 4 horas hasta Moscú, 10 horas en el aeropuerto ruso (3h30m de retraso; como mal menor, nos compensaron con un boleto generoso de comida. Yo aproveché para probar el rico caviar.mmmmmm...), y 13 &"@%^ horas de vuelo hasta LA, con una única peli y con la sola compañía (aunque como siempre agradable) de Murakami. El trayecto fue vía Polo Norte, por cierto; bajando luego por Alaska. El caso es que llegué! Y tras el pertinente control de inmigración me reencontré con Isa y de nuevo vuelo hasta San Francisco! Luego Las Vegas, luego Los Ángeles...

Intentaré meter las entradas lo antes posible, pero no creo que hasta mi vuelta me sea posible... Señalar que me dispongo a narrarlo igual que como he venido aquí, con la mente en blanco y los cinco sentidos alerta; como si viniera a Etiopía, Shangai o Quito. Porque muchas veces he oído aquello de que "a EEUU sería el último lugar al que iría" y comentarios similares, gente que quizá otorga más importancia a pasar un año en Irán o a viajar por África, que a conocer yankilandia... a cada uno le tirará más una cosa, le inquietará más A o B, pero viajar es conocer, y EEUU es un continente en sí mismo. Otro mundo, que puede dar pereza por considerar que lo tenemos muy presente en las series y películas; pero que, como lo que vemos en las mismas sobre Oriente Medio, la realidad aporta muchos matices diferentes que hay que conocer.

Creo que este país es fábrica de lo mejor y de lo peor. Y, nos guste o no, nuestra "way of life" viene de aquí. De hecho, muchos iraníes vendrían aquí a vivir si pudieran (a Los Ángeles le llaman Teherángeles...) y sin embargo pocos occidentales vivirían en Irán (aunque cuánto bien haría que muchos más lo visitasen para evitar malentendidos y enterdernos mejor...). No es exótico, pero es distinto. Todo suena, y aún así sorprende. Bien merece la visita.

Tuso desde LA...

“Más vale una vez colorado, que ciento amarillo”

Sabio proverbio ;-)