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23 de septiembre de 2008

Estrellas en la noche


Hay momentos que a uno se le quedan grabados en la memoria. Algunos son meras anécdotas, otras costumbres que marcaron una época, y los hay también que pueden considerarse “únicos”.

El viernes por la noche, en el caravanserai Zeinodín, permanecí largo rato contemplando el mar de estrellas que inundan la oscuridad del desierto como si de ojos de murciélagos se tratasen. Jamás en mi vida había visto tantas. Las había más brillantes, menos, grandes, pequeñas, autónomas y combinadas en curiosas formas que la imaginación dibuja. Y muchas, había muchísimas, ¿lo he dicho ya?

Así que ahí estuve, pasando uno de los momentos más confortables de cuantos he disfrutado este año. Maravillado de la magia que rodea el mundo. Reflexivo de la fuerza del universo, plasmado en unas estrellas que son las mismas para los indios mutilados que “viven y mueren" en las calles de Bombay, para los ricos que tienen una azotea con vistas al mar en Malibú, para los pescadores de Koh Phi Phi, para los pobres azeríes y para los jeques árabes que compiten por comprar el mayor yate o construir el rascacielos más alto. Para los “cowboys” que salen a jugarse los cuartos entre las luces de neón de Las Vegas y para el porteador de mercancía en Damasco. Para los japoneses, los madrileños, los neoyorkinos y los donostiarras que regresan por el paseo de La Concha tras disfrutar del Festival de Cine. Al mirar este espectáculo me sentí más cercano a todos vosotros. Estamos en el mismo saco… En ese momento de evasión, una luz se movió. Y me dio tiempo para centrar la vista y apreciar el final del recorrido de una estrella fugaz. La primera que veía en mi vida.

Imagino que quien haya contemplado en muchas ocasiones el cielo nocturno habrá visto muchas. Y seguro que desde el caravanserai se podrán ver todas las noches unas cuantas. Pero fue realmente especial para mí, me pilló sensible, je, je. Y a los 5 minutos, Zaaaaas!, otra, más larga y que acabó por desintegrarse… es un mero fenómeno, claro… pero prefiero creer que era una señal de despedida de Irán. Al menos, en ese instante me sentí “enchufado”, en armonía y en paz interior. Y me sentí feliz y satisfecho de la etapa vivida durante el último año iraní y de todos los viajes y experiencias acumuladas. Pero, sobre todo, feliz por la convicción de no arrepentirme de nada en los anteriores 27 años, y por haberme encontrado con vosotros. Siempre podréis contar conmigo.

Como prometía en la dirección del blog, ya estoy volviendo ;).
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22 de septiembre de 2008

Despedida de Irán

Tras unos cuantos meses, todo va llegando a su final, y toca despedirse de la mejor manera posible, por lo que para nuestro último finde organizamos una fiesta de despedida. Primero en la ofi la oficial aderezada con Queimada, limonada cubana... y luego en casa con el sector más íntimo. Que al final nos juntamos unos cuantos! Y estuvo muy divertido, agotando las existencias de coca colas y fantas, y echando risas hasta bien entrada la noche.

(Fotos fiesta + excursión)

A continuación, y a modo de epitafio iraní, realicé mi última excursión por el país. En este caso, fui sobre seguro y volé a la ciudad y región que más me gusta de Irán: Yazd. Quizá no sea la más espectacular o de mayor valor arqueológico, pero le encuentro un encanto y una personalidad especial, además de ser un contrapunto de calma ideal al caos y a la contaminación de Teherán. En cierto modo, es como mi Cihuri iraní ;-).

Así q volé con mi empanada encima, sin dormir, y me recorrí nuevamente las enrevesadas calles que he terminado por conocermo tan bien. Con el sol todavía despertando regresé a las murallas de la ciudadela, a la prisión de Alejandro Magno, a la Mezquita del Viernes... pero sobre todo disfruté yendo totalmente a mi pedo;-). Un rato andando, otro echando una cabezada a la sombra; un té en el Silk Road, una vuelta por la mezquita o por lo puestos de ropa. Muy a gusto. Vi también un par de casas q me faltaban por ver, y, aún con suficiente tiempo para echarme una siesta antes del atardecer, me dirigí al caravanserai Zeinodin, el único redondo en el mundo que se conserva, y que fue restaurado y abierto al público como hotel.

Allí pasé la noche del sábado, en medio del desierto, con todo el caravanserai para mí. Disfrutando de la paz y la belleza del atardecer, viendo a los camellos retornar a sus establos, degustando el último buffet de comida iraní, sintiéndome como un mercader en los nichos alfombrados que hacen las veces de habitaciones y observando desde la azotea una noche estrellada inolvidable. Realmente fue una gozada, aunque ya hablaré de ello mañana.

Al día siguiente aproveché para conocer lo último que visitaré de Irán: Mehriz y sus alrededores, a medio camino entre el caravanserai y Yazd. Y que me alegro de haber podido ver antes de marcharme, porque anduve a mi antojo y completamente solo en unos castillos asombrosos por lo grandes, bien conservados y peculiares que eran. Sin aparente interés para ningún local, en Mehpardin y Saryazd tienen 2 castillos que parecen de arena por el característico color del adobe local, y que están abandonados pero con la estructura y las dependencias bien conservadas ¡Así que ahí que los recorrí arriba y abajo emocionado! Con lo que me gustan los castillos, je, je. Pues venían a ser como los de Gales, pero en adobe. Con su foso, sus minaretes, torretas y todo. Muy bonito. Lástima q sólo llevase conmigo el mvl para sacar fotos, porque bien merecen una visita.

Y vuelta a Yazd. Último paseo por la parte vieja y regreso a Teherán. No queda nada!! 4 días y a casa!! Hasta pronto!!

15 de septiembre de 2008

Tabriz y Kandovan

El finde pasado fui al noroeste de Irán (FOTOS AQUÍ). Porque me queda ya muy poquito en Irán y me ha entrado el gusanillo de "aprovecha ahora que estás, que vete tú a saber cuándo vuelves y cómo está" y aún me quedaban un par de sitios a los que ir en otros tantos fines de semana. Bueno, alguno más, pero había que elegir, porque lo que tiene un país tan grande es que cualquier punto exige un largo desplazamiento, y tampoco es cosa de coger 4 vuelos en 2 días, porque ni las conexiones satisfacen las combinaciones que querría, ni me apetece volar más de lo necesario en los Fokker o Tupolev iraníes.

Parque principal de Tabriz. Irán.Así son las cosas, que como el plan no sedujo a ningún colega tiré en autobús nocturno 9 horas hasta Tabriz, principal ciudad de la región iraní más cercana a Turquía. Llegué a las 8 a.m. y tenía ante mí 14h en dicha población, que por de pronto anoté como diferencia respecto a Teherán que era más fría. 14h que yendo solo dan para mucho, pero ciudad que desgraciadamente da para poco... tiene un parque muy bonito, eso sí. Aparte de lo cual, tiene una clásica mezquita sin ninguna particularidad, una universidad con aparentes buenas instalaciones, 4 piedras que los arqueólogos identifican como ruinas de una fortaleza, y un bazar que por ser viernes estaba cerrado.

Cuevas de Kandovan. Irán.A media mañana, visto ya la mayor parte, opté por realizar una de las excursiones recomendadas. Acordé con un "cochero" el precio y tiramos para Kandován, población de montaña a 60km cuyas viviendas más altas las habilitaron en cuevas dentro de las curiosas formaciones cónicas que produjo la erosión del tiempo en ese preciso lugar. Forma que recuerda en cierto modo a las de una región de la Capadocia turca. Y en conjunto, un pueblo digno de ver y muy pintoresco, con lugareños muy humildes que maraña de cables eléctricos aparte, parecen vivir de modo similar a como lo hacían sus antepasados.

Por lo demás, bastante tiempo libre, el bendito Ramadán que me obligó a esconderme para malcomerme un bocata y una fanta, me tomaron por "kazajo" y me hablaron en no se qué idioma que hablarán por allá (normal con las pintas de baldarra que llevaba y con la barba que lucía) y me chupé 9 horas más de vuelta a Teherán. Y... 10 días, señores. Antes, unas coca colas, y un último viaje. See you soon!!

10 de septiembre de 2008

Visita de la family y viaje al CASPIO

Vino la family (menos mi hermano mayor) y se recorrieron durante nada menos que 13 días la mayor parte de Irán. Hamedan, Kashan, Abianeh, Isfahan, Yazd, Shiraz, y el Caspio, comenzando y terminando por Teherán. En breve colgaré sus impresiones, pero parece que han quedado contentos… yo me uní cuando buenamente pude, repetí visita a la siempre esplendorosa Isfahan y aproveché para conocer el Caspio, en donde tenía planificadas las visitas a Masuleh, Bandar-e Anzalí y Lahijan.



El Caspio iraní (fotos AQUÍ)

Lo primero que llama la atención al aterrizar en el Caspio es el verde paisaje y su elevada humedad. En comparación con los 1.500 metros de media de la capital, con su sequedad impertérrita y su nula pluviosidad desde mayo, contrasta sobremanera apreciar el campo verde y los bosques de chopos y otros árboles familiares del cantábrico. Y permite constatar una vez más la heterogeneidad de este país tan vasto en territorio y con clima tan diverso ¡Verde que te quiero verde! Nos acompañó el primer día un sirimiri muy “nuestro”, pero aún así poco más ocultaba que nos encontrábamos en Irán: Rostros serios, cabezas tapadas ellas, instalaciones sencillas, conducciones temerarias y humildad “oficial”, que además estamos en Ramadán.

Nuestro primer destino fue MASULEH, probablemente el pueblo más turístico de norte del país. Sito (Va por vosotros, cuadri!) en la cordillera del Elborz, es conocido por sus tejado-aceras que salvan las fuertes pendientes de la ladera en que se ubica. Así, lo que es el tejado continuo de una calle, es a su vez la acera de la inmediatamente superior; y de una a otra se accede por escaleras. Curioso, sin duda. Y además bonito el pueblo en sí mismo, y el enclave, muchas veces asediado por gruesas capas de niebla (como en nuestro caso al final de la mañana). Clic, clic, y rumbo al hotel de BANDAR-E ANZALÍ.

Tras pecar a mediodía en el hotel (Ramadán…) por la tarde nos dirigimos al principal reclamo turístico de la población: la laguna de Anzalí. Se trata de una laguna relativamente grande que recorrimos en lancha a motor a toda castaña. Al combinar agua dulce con un entrante del Caspio (que tiene algo de sal) es un enclave óptimo para todo tipo de plantas y flora acuática, así como para avistar aves. Lo cierto es q anduvimos 25 minutos con el viento de cara surcando el agua y 5 minutos sacando algunas fotos a los pocos nenúfares que en esta época están en flor, pero fue divertido y curioso por lo diferente. Desembarcamos en el paseo marítimo de la localidad, y por fin nos asomamos al Caspio iraní. Algo menos contaminado que en la costa azerbayana, las playas estaban desiertas pero parecían amplias y con buena arena. Costa del Mar Caspio. Irán.Pero esos palos… esos palos… sí, los separadores de las playas. Porque claro, o es playa masculina o es femenina… justo acababa de terminar la temporada, por lo que estaban retiradas las cortinas que se adentran en el mar para ocultar los diferentes sectores, por lo que únicamente podíamos apreciar los palos desnudos. Obviamente, lo único desnudo, porque ante la ausencia de separación, las mujeres que se bañaban tenían que hacerlos vestidas. Hasta arriba. Con pañuelo y todo. No vaya a ser que calienten al personal, las pecadoras!...

Pues eso fue la excursión al Caspio. Fuimos también a LAHIJAN, una población cercana que leímos que era la única con cierto interés por la zona. Pero fue visto y… nada que hacer. Tiene un parque en lo alto de una colina, una laguna central con escaso uso, y mucha gente paseando sin cometido alguno.

Y ahora me quedan…15 días!! Y algunos sitios que visitar antes de mi vuelta. Seguiré escribiendo.

Sed buenos.

28 de agosto de 2008

La delgada línea entre el VIAJERO INTRÉPIDO y EL FANTOCHE

Hacía tiempo que quería "escupir" esta reflexión que me arde en mis entrañas cada vez que escucho conversaciones como ésta:
- "Ey, qué pasa! ¿vives en Irán? Cómo mola, no? Yo estoy de turismo por aquí y me está molando mucho" (hasta aquí perfecto, si vienes con ganas de ver algo virgen para el turismo, es un país que no defrauda)
- "Yo estuve viajando el año pasado en Eritrea, muy guapo. Hace 2 me fui a las montañas de Turkmenistán y de ahí volé a Mongolia. Molan mucho, es super auténtico" (mmmm, ya tuvo que mencionar "auténtico"... lo anterior seguro que es cierto, pero ese final y su gesto de "me molo cantiduvi" me prepara para lo que sigue)
- "Kenia? Sí, bueno, será muy bonito, pero es que ya está muy abierto al turismo. No me llama lo que ofertan en las agencias de viaje" (Serás cretino... digo yo que si figura como destino turístico es que tiene algo que ofrecer...)
- "Es que yo busco lugares auténticos" (su frase favorita) "lugares que me aporten cosas nuevas a las que ya veo en la televisión. Para viajar a Nueva York me quedo en Madrid/Barcelona/Bilbao, que pal caso hay lo mismo"
Tras una sonrisa de autosuficiencia y un silencio por mi parte (pa qué!) el individuo se larga con su mochila y su guía Lonely en inglés, orgulloso de mostrar sus exóticos destinos y ávido de toparse con un nuevo viajero al que poder demostrar sus "presas" internacionales.

Vivo en Teherán. Hasta octubre. Y me encanta viajar por estos destinos "ocultos" para los circuitos turísticos convencionales. Ojalá tenga ocasión (lo intentaré) de viajar a Mongolia, Etiopía, Bangladesh y Borneo. Pero que no me toquen los...
Quien diga que no aporta nada viajar a Nueva York, a LA, a Sidney, a Egipto, a Jordania, a París, a Copenhague... es que quizá en lugar de enriquecerse interiormente esté enriqueciendo su fachada y su ego populista. Lo uno y lo otro; tanto si sólo se opta por las agencias como si sólo se opta por lo "alternativo", te estás perdiendo la otra mitad.

P.D. En breve os cuento cosas de Japón y cuelgo fotos. Pero genial, sencillamente fascinante. Tokyo es espectacular... quiero ser japoooo!!!

12 de agosto de 2008

Hamedan + Qazvin

Los colegas llevan ya unos días en Irán, y aparte de estar en Teherán he aprovechado para acompañarles en una excursión que tenía pendiente: Hamedan, una de las poblaciones más antiguas de Irán (= del mundo), antigua capital del Imperio Persa (Ecbatana) enclavada al oeste del país, en el inicio de la cordillera de los Zagros que le separa de su vecino Irak. Toda la zona es uno de los destinos más recurridos en verano por la población local que acude en pos de un refugio de la canícula que asola la mayor parte de este bendito país.

Álbum completo en el link de "Mis Fotos" de Picasa.

Cuevas de Ali Sadr, Irán.La excursión la planteamos en un monovolumen medianamente cómodo con el que recorrimos los 300km que nos separaban desde la capi. Salimos temprano, tras una hora dejamos atrás el tráfico de la urbe y enfilamos las desiertas praderas iranís por sus más que aceptables carreteras. A la hora de comer llegamos a nuestra primera parada, las cuevas de Ali Sadr; unas cuevas célebres por ser las más grandes del mundo navegables. Comimos el sempiterno kebab y allí q fuimos entre la marabunta iraní. Porque es una atracción local, y eso es algo que se nota desde la entrada, 3,5€ por persona cuando en Persépolis se paga 0,35€... las cuevas la verdad es que son impresionantes. Muy grandes. Muy altas y con las estalactitas y estalagmitas de rigor. El asunto, muy iraní: barcas del año de la polca remolcadas por un velomar, colas para subir con la gente atosigando y familias enteras disfrutando de la atracción. Curioso, y bonito. 4,5km en barca, una vuelta a pie y vuelta al coche rumbo a Hamedan.

Grabados aqueménidas, Hamedan. Irán.En Hamedan primero acudimos a apreciar los grabados aqueménidas (500 a.C.) cuneiformes y una cataratilla alrededor de la cual se reunía una multitud. Pintoresco. Nos instalamos, cenamos y dimos una vuelta por el parque central, en el que debían celebrar alguna efemérides porque estaba repleto de tiendas de campaña y había 2 escenarios... a un lado hombres, a otro mujeres, je, je. Y en el otro cantando una figura local bajo la atenta (y silenciosa y callada) parroquia local. Está prohibido bailar, así que hay que guardar las formas, no vaya a ser... Al día siguiente le dimos una vuelta a la ciudad: ruinas persas (muy poco en pie), mausoleo local, mausoleo judío de Mardokai (nos dijo el guardián que es el 2º lugar santo de los judíos tras Jerusalem, yavestruz) y el bazar. De ahí al coche rumbo a nuestra próxima parada.

Mezquita en Qazvin, Irán.Qazvin se encuentra al noroeste de Teherán, en la carretera que une la capital con el Caspio de una parte y con Tabriz de otra, que queda más alejado, pegando con la frontera turca. Tiene sus encantos. Una puerta de entrada de la ciudad al estilo arco del triunfo, una mezquita del viernes con un gran patio cuadrado y bonitas fachadas, un mausoleo santo junto a un cementerio de los mártires en donde se reúnen las familias a la sombra, y un palacio de antiguas dinastías en bastante mal estado. De ahí a casa, a comer una tortilla con la que mis desacostumbrados amigos soñaban tras 4 días de dita kebabiana.

La excursión me permitió conocer otra ciudad de este vasto país, y a ellos introducirse de lleno en la cultura autóctona, ya que no vimos en los 2 días más que a 2 turistas (¡curiosamente españoles!) y pudimos ver todo a nuestro antojo. Tras este inicio, la cuadri ha seguido la ruta que les tracé y aún están inmersos en su periplo viajero por Irán. Ya lo contarán ellos, ¡pero creo que muy contentos!

16 de marzo de 2008

Irán visto por LANDER

Impresión general: Irán tiene un paisaje que resulta sobrecogedor. Montañas inmensas junto a desiertos infinitos. Hay un proverbio árabe que dice: “El Sáhara es el jardín de Alá, del que ha eliminado a todos los hombres y animales superfluos para poder pasearse en paz”. Eso mismo me viene a la memoria cuando recuerdo el paisaje de Irán. Por otro lado, me quedo también con la miseria que provoca el régimen, que embrutece. Opino que Irán está lleno de niños listos y adultos tontos, aunque de eso encontramos en muchos otros sitios…

Lo mejor: El viaje en sí, como siempre, y no porque piense que voy a encontrar algo mejor más allá, lejos de mi casa, sino por huir del tedio de los días repetidos. Cuando partes para un viaje, a quien tienes que decir adiós es a tí mismo. Por eso, tal vez, lo mejor del viaje fueron los dos días que estuve solo en Shiraz. Kipling escribió: “hay pocas alegrias igualables a la de entrar en contacto con un nuevo país". Tanto da que se hayan escrito sobre él enciclopedias enteras; cada nuevo espectador es, para sí mismo, un Hernán Cortés.

Lo peor: La contaminación de Teherán, que llega a ser insoportable; la intransigente y orgullosa superioridad de raza con la que predican algunos jóvenes (y no tan jóvenes). ¡Y el susto que pasé con los maderos en Shiraz! que pensaba que me iban a 'acompañar' a la comisaría o vete tú a saber donde...

Me ha sorprendido: Verle a Tuso chapurreando farsí. Me quedé helado. Muy bien! Y el tráfico de Teherán que es una locura. Ahora entiendo eso que leí encumbrándola en el primer puesto de las ciudades con más siniestralidad del mundo en los desplazamientos. Al principio muuuucho miedo. Luego, que sea lo que Dios quiera, o en este caso: insh Alá!

Me he quedado con ganas de: ...

Observaciones: Quiero agradecerle a Alalé y a su madre la hospitalidad con la que nos hospedaron; a Mostafá y sus primos por ese botellón de vino clandestino (hecho por ellos mismos) que me organizaron en un local de un polígono no sé muy bien de qué pueblo... al bellezón de Maryam, que hizo que la noche de espera en el aeropuerto de Shiraz pasara volando.
Fue genial conocerle a Nuño, que es un personaje de la hostia. A tus compis de piso que son de puta madre y a los dos espaghettinis. A los belgas y a todos los demás.

4 de marzo de 2008

Turisteo iraní

El viernes de madrugada llegó Lander para iniciar su minivisita iraní. Finalmente estará únicamente 6 días, por lo que hubimos de estrechar los márgenes de tiempo baldío; fue recibirle a las 6 de la mañana en el piso (anduvo dando vueltas con el taxista), realizar los saludos de rigor con la legaña en el ojo, y nuevamente montar Alberto, Lander y yo en un taxi rumbo al aeropuerto nacional para dirigirnos a Isfahan.

Tras un rápido vuelo, llegamos al Dibai House, nuestro morada en Isfahan, hacia las 9 a.m. Nos reunimos allí con el recién amanecido grupo diplomático teheraní, 9 elementos representantes de España, Italia, Venezuela, Suecia y Bélgica. Conocidos todos; una tropa. Todos pernoctando en la entrañable y por sí misma turística Dibai House (foto de noche).




En los 2 días íntegros recorrimos todos los rincones céntricos de la ciudad: sus mezquitas, su barrio e iglesia armenia, sus palacios, su bazar, sus paseos junto al río... la siempre bella Isfahan estaba resplandeciente en los primeros días de auténtica primavera en Irán. Tanto relucía, que a los 2 días mi piel ya lechosa mutó al rojo de una langosta cocida... el ambiente en el grupo fue estupendo, comimos en un par de sitios q desconocía y q ahora recomendaré.


A la vuelta, un día más tarde que el resto, Lander y un servidor regresamos a Teherán por carretera para visitar Abianeh y Kashan. El primero es un pueblo sito a 120 km de Isfahan, en las montañas. Célebre por sus casas rojizas de adobe, paseamos una hora por sus empinadas y desoladas calles, únicamente transitadas por 3 turistas alemanes y 2 lugareños que posaban para el guiri a cambio de un "verde"; un pueblo muy pintoresco. En cuanto a Kashan, es una ciudad a mitad de camino entre Isfahan y la capi que conoció tiempos mejores y que conserva como reclamo turístico unas cuantas casas históricas, auténticas mansiones de antiguas dinastías muy bonitas. Estuvimos poco tiempo, nos quedamos con ganas de ver unos jardines que deben de merecer la pena... desde allí volvimos a Teherán. Y Lander pudo comprobar la realidad más característica de la capi: sus inteminables atascos...

Ahora Lander anda por Shiraz-Persépolis, y mañana de vuelta purularemos por Teherán. Mientras tanto ando aquí acudiendo a reuniones europeas que debaten la última ronda de sanciones a Irán...

14 de enero de 2008

Irán visto por ISA

Impresión general: Aunque antes de hacer el viaje empecé a interesarme más por Irán y a leer sobre su historia, cultura, situación política, etc, está claro que no hay nada mejor que trasladarse al lugar de los hechos para conocer la realidad de un país. Bien es cierto que un viaje de 10 días no basta para descubrir la riqueza cultural de Irán, pero es suficiente para deshacerse del ideario que la prensa internacional genera en nuestras mentes y empezar a construir una opinión basada en la propia experiencia. Y la idea con la que me quedo es que Irán es un país con una de las culturas más ricas y antiguas del mundo, que no ha sabido explotar bien, pero que se refleja en la sabiduría de sus gentes, que la conocen y la transmiten siempre que pueden. Impresiona la cantidad de ciudades que merece la pena visitar por su riqueza arquitectónica o restos arqueológicos.
Por otra parte, llama la atención el fuerte contraste entre una forma de vida más occidentalizada y la permanencia de costumbres más tradicionales impulsadas por un exacerbado sentimiento religioso y la falta de recursos de la población. En resumen, es una pena que un país tan rico esté gobernado por unos fanáticos religiosos que imponen su punto de vista contaminando de esa forma todos los aspectos de la vida social.

Lo mejor: Mi compañero de viaje y la hospitalidad de los iraníes.

Lo peor: Comprobar in situ la censura brutal que ejerce el gobierno sobre ciertos aspectos de la vida cultural y ociosa de los iraníes y tener que acatar las normas musulmanas en cuestión de vestimenta femenina.

 


Te ha sorprendido: La preparación de la juventud iraní, con un gran porcentaje de universitarios, y sus ansias por establecer contacto con los extranjeros y conocer mundo. Existe un descontento generalizado con el actual gobierno, especialmente por parte de las mujeres, que son las peor paradas en la estricta interpretación del Corán. En cuanto a los monumentos, no me esperaba la cantidad de mezquitas de arquitectura tan impresionante.

 


Me he quedado con ganas de: Conocer otras poblaciones como Susa o Kerman, pasar una noche en el Caravaserai Zenoidin y recorrer el desierto. Si es que hay muchísimas cosas de ver pero no hay tiempo!!!!

 


Observaciones: Recomiendo viajar a Irán en primavera porque, además de ser una época en la que se puede disfrutar del esplendor de ciertas ciudades como Shiraz, se evitan posibles problemas con los transportes por motivos meteorológicos.

10 de enero de 2008

Año nuevo en Irán (II) ISFAHAN Y SHIRAZ


Es 2 de enero y hemos llegado a ISFAHAN (400km al sur de Tehran, al noroeste de Yazd) hacia las 13h tras un trayecto cómodo de poco más de 4 horas en bus (no hay avión directo, pero el bus y la autopista son buenas.El precio, 2,5€ persona). Nos desplazamos al hotel, el Dibai House, regentado por una iraní que ha vivido más de 30 años en Ibiza. Un antiguo edificio restaurado en un pequeño hotel con un trato fenomenal y muy céntrico. Muy Rusticae, g, g.

   El caso es que únicamente teníamos 1 noche y 2 días para recorrer una ciudad señalada como la más bonita de O.M., con innumerables mezquitas, muchos puentes centenarios que vadean el río Zayandeh, iglesias armenias, palacios, bazares, mausoleos... es la ciudad a la que el protagonista de El Médico (Noah Gordon) va a estudiar medicina. Allá q fuimos a patearla, pues.

Recorrimos la principal plaza (como todo en Irán, hoy llamada del Imam Khomeini…) de día y de noche; paseamos por los ajardinados paseos del río; anduvimos por el más animado barrio armenio; nos perdimos por el bazar y las tiendas gremialesPlaza central de Isfahan, de noche. Irán. (retrocedías en el tiempo viendo las tiendas de herreros, ebanistas, sastres, etc, tal como debían ser un siglo atrás o no hace tanto en nuestras ciudades); y entramos en distintos palacios y mezquitas. Sin duda es mucho más ciudad que Yazd (tiene 2 millones), está más preparada para el turismo, pero no por ello pierde su encanto; se aprecia mucha mayor calidad de vida y mayor ambiente social en las calles y paseos que en el mismo Tehran (foto de poetas populares en el puente). Por otro lado, en cuanto a arquitectura islámica, te guste o no, es sencillamente impresionante. No creo que ningún otro lugar del mundo reúna semejante exposición.













Poetas en un puente de Isfahan. Irán.

















SHIRAZ - PERSÉPOLIS

Pero en fin, aunque 2 días no dan para ver todo había que empacar de nuevo y tirar para al sur para completar el triángulo "central" con la visita a Shiraz. Teníamos un vuelo a las 19:30… que al llegar al aeropuerto nos dijeron que se canceló ya que debía venir de Tehran y el respectivo aeropuerto se encontraba cerrado por la nieve! ¿Qué hacemos? Son 510 km dirección sur hasta Shiraz, pero es q teníamos 2 noches reservadas, y sobre todo muchas ganas de ver Persépolis… Enga pues, a la estación de buses y a coger el siguiente que tire p’allá. 8 horitas nos comimos entre la lentísima salida de Isfahan, las paradas en los distintos pueblos del trayecto y la lluvia que caía.

Llegamos a las 4:30 al hotel y a las 8 ya nos llamó de recepción el guía que nos aguardaba para ir a PERSÉPOLIS (sito a 56km). Aunque sobados y congelados por el frío y aguanieve que caía, salimos y nos espabilamos en cuanto llegamos a la necrópolis de Darío El Grande, ubicada a 4 km de Persépolis y que vienen a ser tumbas excavadas y esculpidas en forma de cruz sobre la roca vertical de la montaña. Hay 4 nichos, una plataforma para las ceremonias y distintas esculturas de otros reyes que quisieron dejar su impronta. Muy grandioso y muy interesante merced a las explicaciones del guía. De allí nos desplazamos a Persópolis propiamente dicho.Panorámica de Persépolis, Shiraz. Irán. Bueno, a sus ruinas, porque está bastante cascado. Pero si te gusta la Historia y teniendo un guía como el nuestro, a nosotros nos gustó mucho. Permanecen en pie impresionantes columnas de 20 metros de altura, pórticos y paredes con bajorrelieves del imperio persa, capiteles con cabezas de águila, caballos, toros… también hay en la colina circundante otros nichos excavados en la pared a los que se puede acceder hasta la misma puerta, y en general puedes hacerte una idea de cómo vivían los persas por aquella época. Otro día escribiré sobre lo injusta q es en mi opinión el escaso interés que se le presta a los logros de este imperio... (te la dedicaré, Pelato!).

Tras las fotos de rigor regresamos a SHIRAZ, ciudad célebre por sus “bellas mujeres y el vino” ya que ellas son muy guapas, más morenas y raciales; y en los alrededores se cultiva mucha vid. Antes de la llegada de los mulhas también se bebía, pero ahora ya se sabe…claro q como en todo este país de velos y prohibiciones, una cosa es la cara pública y otra la de puertas para adentro, ya que nos confirmaron que abunda la producción de vino casera. En fin, que esa tarde recorrimos junto al guía y chófer los principales palacios y jardines, muy amplios y bonitos, aunque con ese tiempo y en esta época no luzcan como deben hacerlo en primavera. Esta ciudad es considerada una de las más “abiertas” o menos estrictas en cuanto a la vestimenta y leyes islámicas se refiere; si bien es también una ciudad santa por ser donde yace un importante Imam (mezquita reservada a los musulmanes). También es donde están los mausoleos de varios de los más importantes poetas persas, arte literario con mucho arraigo en todo Irán. Además, a Isa le recordaba a Sevilla por abundar las palmeras y los naranjos en sus variados jardines. En fin, muy bonita ciudad también. Además, antes de regresar vía aérea nos dejamos conducir por un chaval a una clase de inglés junto a varias iraníes de 20 años. Fue muy gracioso, porque estuvimos 30min sometidos a un interrogatorio en el que nos preguntaron desde la economía española, hasta los trámites que hay que hacer para ir a España, pasando por cómo funcionan las relaciones de pareja, g, g. Están como locos, sobre todo los jóvenes y más aún las mujeres, de salir y ver mundo. De poder sentirse libres.

En cuanto a la vuelta al Tehran nevado, es casi mejor que leáis la noticia. El resumen es q nevó muy fuerte (30cm de nieve en nuestra calle), el aeropuerto se cerró 2 días, Isa tuvo q retrasar su vuelta un día, la reapertura fue un caos, perdieron su maleta… pero ya está de vuelta. Por Tehran aún estamos inmersos en una ola de frío muy fuerte, con mucha nieve aún en las cunetas y anuncios de nuevas nevadas.

Este ha sido mi primer viaje por el país (el primero de muchos otros, seguro), con la mejor compañía posible. Merece muchísimo la pena, es un país muy bonito, muy interesante en lo cultural, muy seguro y con una gente muy amable y culta.

La próxima entrada se la cederé a Isa para que refleje sus impresiones del país. Espero q tb otros las dejéis tras vuestra visita...

Recuer2 a to2!!

9 de enero de 2008

Año nuevo en Irán (I) TEHRAN Y YAZD

¡¡Ya estamos de regreso!! Isa aterrizó el 28 de diciembre, y hasta el 8 de madrugada tuvimos ocasión de disfrutar y conocer todo lo bueno que tiene este país y de padecer un tiempo anormalmente gélido (ver link de actualidad en Irán, noticia de la ola de frío) y los contratiempos derivados cuando eso ocurre en un país tan cuajón (q diría Isa) como Irán.

Cementerio de los mártires de guerra, Teherán. Irán.Los primeros 3 días los empleamos en conocer lo más relevante y visitable de Tehran. Q no es mucho, pero sin embargo es más de lo que conocía yo hasta el momento. Así, fuimos a varios palacios de distintas dinastías del Sha, a algún museo histórico, paseamos por las calles centrales de Irán, visitamos el cementerio de los mártires de la guerra “impuesta” Irán-Irak (foto) y el mausoleo de Jomeini, entramos al impresionante museo de las joyas de la (ex)corona iraní y recorrimos de cabo a rabo el gran bazar guiados por un amigo vendedor de alfombras al que posteriormente adquirimos un par de ellas.


YAZD

Calle de Yazd. Irán.De ahí nos desplazamos en avión a YAZD, sito en mitad de los 2 grandes desiertos iraníes, el de arena y el de sal (en el mapa lo veréis en el centro mismo del país). Bueno llegados a ese punto he de confesar q casi meto la pata hasta el fondo al perder el vuelo reservado por mi culpa (error estúpido de cálculo por poner la alarma en el mvl con hora española y por no revisar la hora de salida). No había vuelos hasta el 4 de enero, por lo que tuvimos que recurrir a la “waiting list” del siguiente vuelo y 15 minutos antes de su salida acoplarnos al mismo... Pero el caso es que partimos a media mañana del día 31 de diciembre para allá.

Cúpula de mezquita en Yazd. Irán.
Desde un primer momento Yazd nos encantó. El hotel en el que nos alojamos era un antiguo caravanserai reformado de la época de la ruta de la seda, que por allí transcurría 2000 años atrás. Tiene mucho encanto, es frecuentado por clientela joven (perroflautas incluidos) y está muy céntrico. Rápidamente emprendimos la visita por las callejuelas de esta antigua ciudad, principal reducto de los seguidores de la religión zoroastriana (Zaratustra para los amigos) y nos gustó especialmente el ambiente de la misma. Es una ciudad

Torre de viento en Yazd. Irán.conocida por sus "torres de viento" (foto) para ventilar las casas y por sus quanats (canales y depósitos subterráneos- 30metros- de agua), además de otras mezquitas muy antiguas con minaretes muy altos y tal; pero lo que nos cautivó fueron sus callejuelas de la parte antigua. Realmente te sentías parte de un Belén, g, g. Los edificios eran en su mayoría de una planta (max 2) y todos de ladrillo recubiertos con adobe y con numerosos arcos del mismo material que cubrían sus estrechas calles. Una ciudad muy auténtica con mucho comercio tradicional, su clásico bazar y en la que se mueven los viejos con bastón y los jóvenes en moto. Se apreciaba más pobreza que en Tehran, eso sí. Los precios también eran muy inferiores. Pero todo muy cuco y con mucho encanto. Y la gente, encantadora. Conocimos a muchos que se acercaron curiosos. No en plan Marruecos o La Habana yendo a la pela, sino gente muy curiosa que está ávida de tener contacto con extranjeros.


¿Y q día era esa noche?... sí, Nochevieja! Por lo que nos acoplamos a una celebración de un grupo holandés (unos 20) que tenía lugar en el patio de nuestro hotel. Nos dijeron holandeses, jóvenes, nochevieja...y nos imaginamos algo divertido, jolgorio o cuanto menos ambiente festivo, no?...Pues no sabíamos lo q nos aguardaba, q tipos más raros!! Montaron una especie de club de la comedia en el que interpretamos que relataban distintas anécdotas del grupo (todo en holandés...). De lo más tostón, surrealista y soso. Si a eso le sumas los 0º de temperatura y la ausencia de alcohol...en fin, aguantamos hasta las 23:55 (Sí, se adelantaron inexplicablemente los muy becerros) para cantar la cuenta atrás bengala en mano y les dejamos cantando no sabemos si el himno holandés o algo similar todo muy ceremonial.


Al día siguiente nos apuntamos a una excursión a distintos pueblos de la zona venidos a menos pero con interesante pasado y pintorescos: Asr Abad, ciudad fantasma hoy día; Chakchak, ciudad de peregrinación para la comunidad zoroastriana; y Kharanak, ciudad de pasado esplendoroso hoy en restauración. A la vuelta dimos otro paseo al atardecer por un par de sitios de Yazd señalados en la guía. Regresamos pronto porque al día siguiente salíamos a Isfahan echando pipas temprano, ya que el caos en la ciudad era total porque resulta que el líder supremo todopoderoso, llámese Jamenei, visitaba por primera vez la población la mañana del día 2.


Obviamente, la ciudad estaba tomada por todo tipo de policía y por distintos grupos de fanáticos llegados de pueblos cercanos y que se apresuraban en que se les viese para postular al mejor chií del año.

Buff, llevo ya mucho. Mañana continúo con Isfahan, Shiraz y el regreso al nevado Tehran...

“Más vale una vez colorado, que ciento amarillo”

Sabio proverbio ;-)